¿Qué tan integrado está tu ERP con tus plataformas clave (e-commerce, marketplace, CRM, etc.)?
¿Qué tan confiable es tu visibilidad de inventario en tiempo real?
¿Qué tan automatizados están tus procesos clave (pedidos, compras, surtido y facturación)?
¿Qué tan fácil es rastrear un pedido desde la venta hasta la entrega final?
¿Qué tan claro tienes el análisis de márgenes por producto, cliente o línea de negocio?
¿Qué pasa con tu ERP cuando el negocio crece (más SKUs, clientes o sucursales)?
¿Cómo impactan las actualizaciones y el soporte del sistema en tu operación diaria?
¿Qué tan preparados están tus reportes y tableros para apoyar decisiones rápidas?
¿Qué tan independiente es el usuario del área de TI para operar el sistema?
¿Qué tan alineado está tu ERP con las necesidades de una empresa de distribución?